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Desafía al futuro (Especialidades Juveniles) (Spanish Edition)

Es un acuerdo totalmente aceptable y se lo agradezco. Que baje hasta el centro del campo y basta. Es como con los rondos: Pausa en el centro del campo. Avanzar pasito a paso, sin prisa al principio, para que ninguno de los nuestros se quede descolgado. Kroos posee esta capacidad de pausa. Se lo tengo que preguntar varias veces: Se deshacen en elogios. El Bayern trata con mimo a Guardiola y su gente. Todos los empleados colaboran para que lleve adelante sus planes.

Su profesora, hincha del Borussia Dortmund, se ha quedado en Nueva York. La tarde es calurosa y se agradece. Stefano es un hombre cultivado que nos explica algo asombroso: Arco y Riva del Garda poseen un ecosistema peculiar, dotado de un microclima que provoca semejante prodigio de la naturaleza. En este primer domingo de julio, dos vigilantes guardan la valla de acero que blinda el establecimiento junto al lago, al que se llega tras un largo camino arbolado. Pero son reproches que lanza a media voz, sin creer demasiado en ellos. Si acaso, le estoy diciendo que hay que ir piano piano para no dar a los jugadores demasiados conceptos de golpe.

La idea es la esencia de un equipo y de su entrenador. Esto no existe en el Bayern. Antes marcaban al hombre y nosotros les hacemos marcar en zona, por ejemplo. Sorprende el modo en que los jugadores se dirigen a Guardiola. Schweinsteiger le interrumpe un rato para sentarse a su mesa y despedirse.

A Pep le preocupa este hecho porque Basti es pieza clave en su modelo de juego. Hablamos con el propio Robben y sus palabras no admiten dudas: Y los jugadores de Pep demuestran tenerla. Y a la vez, un revolucionario. Y aplicar cosas nuevas y arriesgadas. Para Buenaventura, este es un aspecto fundamental: Hoy solo lo apunta: Momento 10 Hasta que nos cansamos Arco, 7 de julio de Han entrenado como bestias. Pep Guardiola se acerca hasta el banquillo y grita: Abre y agita los brazos en uno de esos movimientos que tantas veces le hemos visto hacer durante un partido, y repite: La intensidad es formidable.

Guardiola grita y corre sin parar. Por lo general, evoluciona de manera algo distinta a lo planificado. Pep sigue dedicando muchos minutos a charlas individuales: Pep se muestra nuevamente satisfecho con este esfuerzo: Cuando el defensa central salta a presionar al delantero contrario, el mediocentro ocupa su lugar. El Bayern trabaja una y otra vez estos movimientos.

Y lo tiene sin haberlo trabajado de antemano. Un equipo es algo vivo: Un equipo nunca es una foto fija. Guardiola se acerca al banquillo visiblemente satisfecho por el trabajo realizado, y repite: Yo, porque quiero ganar con otros jugadores. A sus lados, dos centrocampistas interiores con mucha capacidad creativa: El 8 de julio de , Guardiola opina que el Bayern debe marcar las diferencias por las bandas.

Conseguir la superioridad en la zona central era el sello y la identidad de Pep. Generar superioridad en el centro del campo, pero desequilibrar por fuera. En el Bayern, Guardiola lo imagina parcialmente distinto: Por tanto, hemos de ir por fuera. Ser superiores por dentro, pero abrir en diagonal hacia fuera. Estas son sus ideas en el mes de julio. Porque tiene ingredientes diferentes. Este es el plus que tiene Pep.

Es otra manera de preparar los partidos: Lo hace tras el desayuno, con un discurso breve, pero elegante. Hace un mes que Matthias Sammer, el director deportivo, le ha comunicado que el Bayern deseaba traspasarlo. Y hace las maletas. Su acuerdo con el Bayern esta totalmente cerrado y solo falta que Rummenigge llame a Sandro Rosell. Thiago lleva tres semanas de vacaciones y apenas empieza a entrenarse por su cuenta.

Todas las que puedan imaginar. Cruyff, por supuesto, la primera. La creatividad de Guardiola es de este tipo. Y Laudrup fue un falso 9 portentoso. Ya conocemos los resultados. Desestructurar un movimiento, desmontar las piezas y fabricar con ellas otro movimiento parecido, pero que obtenga otro rendimiento. Significaba eliminar las deficiencias de un movimiento y reconstruirlo a partir de otros principios, pero manteniendo su fundamento: Es un tipo brutal, que se ha germanizado, con todo lo que esto significa de bueno.

El entrenamiento matinal es de una intensidad formidable. De hecho, como todos los entrenamientos de la temporada. Se habla mucho de sus ojos de poeta, pero en realidad lo que se oculta tras ellos es un feroz buscador de victorias. Por encima de todo, quiere ganar. Guardiola es un competidor apasionado: Guardiola ha descompuesto todas las posibles acciones del contrario y para cada una de ellas ha buscado soluciones. Sus jugadores se han entregado tan a fondo que Estiarte se muestra exultante: Guardiola, como siempre, es precavido: Solo les falta la pausa. Incluso ahora, en el Bayern, reflexiona sobre este asunto: Es la parte negativa de manejar una plantilla corta.

Alguien recuerda que no hace muchos meses, en la primavera de , se pelearon a golpes en el vestuario del Allianz Arena durante un Bayern-Real Madrid de Champions. El entrenamiento matinal, unido a las numerosas sesiones previas, impide que el juego sea fluido. Solo contiene dos puntos: Revisarlos, ver detalles y pensar posibles movimientos nuevos o repasar errores. Es un proceso creativo similar al que realiza cuando analiza a un rival.

A menos que llegara Thiago. De todos modos, dudaba de que fuera razonable someterle a semejante prueba: Toni era la primera de esas alternativas, siempre que estuviera bien rodeado: No la han cumplido. Yo hice mi etapa y me fui. Por lo tanto, me fui a 6. Probablemente, fue desacertado el modo y el lugar elegidos para estallar porque los periodistas alemanes no comprendieron los detalles. Thiago llegaba dispuesto a todo: Pep empezaba a mostrar sus intenciones para la final de Dortmund: Con Thiago de mediocentro, fueron Lahm y Kroos quienes ocuparon las otras dos plazas de centrocampistas.

Para el Barcelona tampoco era un enfrentamiento atractivo. Llega a su primer partido oficial con demasiadas bajas. A partir de esas ideas propias, instruye a sus ayudantes para que busquen variantes con el empleo de potentes ordenadores. De hecho, Pep siempre duda.

Le da mil vueltas a todo: En la duda, opta por su credo: Quita a Philipp Lahm del centro del campo y lo devuelve al lateral derecho. La Supercopa alemana es para el Borussia sin paliativos Hermosa manera de iniciar un trayecto. Me refiero al juego de estrategia y no a asuntos colaterales.

El once de Dortmund, formado en su tradicional , es el siguiente: Medio equipo es baja. Su equipo se ha situado sobre el campo en del siguiente modo: El dato es suficiente para comprobar que, en casa, el Borussia es una roca, y no digamos si a los cinco minutos recibe un regalo del visitante. Klopp usa la primera de ellas, en el minuto 24, con el marcador a favor. Mientras los protagonistas beben y se refrescan, el entrenador del Dortmund convoca a sus defensas para darles instrucciones. A pocos metros, Guardiola habla con sus delanteros: No le dura el cuero en los pies porque domina bien los espacios en los que puede correr.

No le disgusta verse sometido. Tras el intermedio, el entrenador del Bayern mueve las piezas de su ataque: Solo con eso, en principio poca cosa, cambia todo. Dos jugadores visitantes dan un paso hacia delante: La cabeza de Robben empata el partido y, con ello, el Bayern parece llegar a la cumbre. Pese a todo, el Bayern va a por el empate y logra que sucedan tres cosas: Thiago simboliza este doble efecto: Los que entrega en ataque se transforman en un gol y un larguero; el que pierde en defensa significa el cuarto gol en contra.

Klopp y Pep aparecen juntos. Divaga en algunos momentos. No ha estado especialmente fino durante los noventa minutos. Durante la rueda de prensa conjunta, Guardiola parece estar pensando en este detalle. Solo es la segunda final que pierde como entrenador. La primera fue en , la Copa del Rey ante el Real Madrid, sin embargo, se ha mostrado espeso y pesado, como el clima bochornoso de Dortmund.

Pero acepta deportivamente la derrota ante Klopp, a quien felicita con rotundidad: Los tres hijos visten camiseta blanca con rayas rojas. Abriendo paso en el momento de la derrota. El camino vuelve a empezar, empinado, siempre cuesta arriba. Es el primer interrogante que se plantea Guardiola. Thiago no se entrena. Los planes inmediatos ya son firmes: El segundo objetivo es que el equipo aprenda el tipo de juego que quiere Pep, que progrese y avance; que a final de temporada el equipo juegue mucho mejor que ahora.

Empieza con un gesto: Peto amarillo para los cuatro. Durante cuarenta minutos, Pep se dedica exclusivamente a explicarles los movimientos de cobertura. Javi sufre y Dante goza. Es un barullo mental para el jugador navarro, que nuevamente empieza desde cero. Es una tarde de perros llena de correcciones.

Transcurren casi tres cuartos de hora bajo la tormenta de rayos y truenos en la sede muniquesa. El trabajo sigue implacable. Sin embargo, tiene poco de ballet. Pero solo es un efecto placebo. El entrenador, en realidad, bromea sobre algo serio: Al lado de Pep, Lorenzo Buenaventura lo explica: Se mete en el vestuario y sigue bromeando con ellos. Partido en campo muy reducido: El partido, de 45 minutos largos, es otro suplicio para Javi. En ese caso, a los cuatro minutos Hermann Gerland toca el silbato para hacer una pausa.

No hay tregua para Javi. Incluso Dante se anima a gritarle para ayudarle. Los siete atacan con todo y los cinco se defienden a morir. El reset mental ha sido absoluto: Y Guardiola le cuenta al detalle los movimientos que generaban ventajas: Tres chavalines rubios corren y saltan sobre el campo de entrenamiento: Patea balones que le sirve desde la esquina un lanzador peculiar: Es la distancia promedio a la que se situaban los cuatro defensores, que habitualmente fueron Lahm, Boateng, Dante y Alaba. El dato no es ninguna casualidad, sino fruto de la propuesta que Guardiola trabaja sin descanso: Han de evitar que se pueda entrar en ellos con facilidad.

Mientras, el mediocentro ha de bajar a cubrir el puesto del segundo central. Los hijos de Robben se han ido camino de la cena, y el resto de jugadores se prepara para marcharse.


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Se aprende mirando y pensando. Siempre me ha interesado mucho la defensa porque exige practicar y desarrollar mucho trabajo. La ciudad deportiva del Bayern se llena pronto de futbolistas. Pellegrini corrige a sus jugadores. Boateng es totalmente autodidacta. Lorenzo Buenaventura nos explica las razones de este tipo de progresiones: Recuerdo los primeros entrenamientos de David Villa. Thomas no es capaz de alcanzar el nivel que Pep le pide en el centro del campo: Por lo que dice y por lo que demuestra durante el ejercicio, el suyo acostumbra a ser el que mejor funciona.

El entrenamiento matinal se limita a hacer rondos. Guardiola se rasca la cabeza: Un equipo con personalidad poco equilibrada. Hay tres factores para ello: Esa primera media hora es un festival de juego y de ocasiones: Por lo general, Pep es muy intervencionista desde el banquillo. Cuando se pone a hablar de este juego es capaz de perder el sentido del tiempo y que transcurran las horas sin darse cuenta. Esto puede suceder en cualquier momento. El asunto sobre el que debatir puede ser tan prosaico como el movimiento de un defensa lateral cuando se acerca el extremo del equipo contrario.

Ocurre a diario en los entrenamientos. Pero en esa primera media hora de partido contra el City, Pep permanece silencioso y quieto. Es la primera vez en que Pep muestra que no le molesta en absoluto jugar con otro registro diferente al suyo habitual. Se muestra satisfecho al acabar el encuentro: Estoy sorprendido con el equipo: Al ser un amistoso Pep ha hecho siete cambios: Pep estrena despacho en el Allianz Arena.

Un sencillo banco de madera les permite sentarse. La foto de cada jugador corona su taquilla. En el otro, las camillas de los fisioterapeutas. Siempre ha querido estar fuera porque considera que es un espacio reservado a los futbolistas. Le gusta estar tranquilo antes de los partidos, lejos del bullicio del vestuario. Prefiere mantenerse alejado y concentrado mientras los fisios vendan tobillos y Lorenzo Buenaventura dirige el calentamiento, que siempre es breve e intenso. Empieza su primera Bundesliga. Para el estreno, Guardiola viste un impecable traje gris.

El inicio no admite dudas y en apenas 15 minutos el Bayern ya vence por Llega tras una falta sacada por Robben desde el costado, defendida por ocho jugadores del Gladbach y atacada por solo tres del Bayern. Simboliza otra de las ideas de Guardiola: Con su equipo a pleno rendimiento, Guardiola recibe una sorpresa: Es decir, hace justamente lo opuesto a lo que Guardiola les pide desde hace siete semanas: Uno de sus mejores defensas, el joven Alaba, parece haber olvidado todo lo aprendido.

El propio Alaba completa el marcador al transformar un penalti. Para entonces, el partido se ha convertido en un correcalles, con ambos equipos corriendo arriba y abajo. Pep se rasca la cabeza sin parar porque esto no le gusta nada. El Bayern ha de lanzar dos penaltis para conseguir el gol que cierra el partido Esta vez Guardiola prueba a Shaqiri en el centro del campo, junto a Schweinsteiger y Kroos, pero tampoco logra el control permanente del juego. El Bayern mantiene la capacidad de aplastar al rival: A veces, con Schweinsteiger entre los cuatro: Para Pep, esto es un precepto.

De hecho, lo quiere todo. Guardiola se rasca la cabeza sin parar. Estamos cenando y han llegado las primeras visitas: Ha sido un partido raro, de sensaciones ambivalentes. Acaba de telefonear para pedir que le esperemos para cenar, pero a los 10 minutos vuelve a llamar para advertir de que no puede, que le duele demasiado el pie como para salir a la calle y se queda en el hotel. El Bayern ha jugado un primer tiempo horrible, atenazado.

Y de inmediato el entrenador dispara una de sus grandes explicaciones: Hay que esperar, ha dicho el padre, porque llegan los primeros amigos de Barcelona. Pep solo ha pedido a sus jugadores que sean ellos mismos, sin timidez. Toma del brazo al amigo americano y le dice: Se le nota a cada segundo que el cuerpo le pide ir arriba y abajo. En esto son unos monstruos. Les gusta correr, les encanta.

Que abran a las bandas y centren. Se enorgullece de sus sentimientos: Esto no significa que vaya a volver a entrenar al Barcelona.

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Ha sido una marea desbocada en la que hemos empezado a percibir los primeros trazos del dibujante Pep. Este es el idioma del Bayern. Hoy dice, sencillamente, que no quiere. La catedral muniquesa es un gigantesco lienzo en blanco. Incluso un amistoso le pone tenso, y es incapaz de comer. Por lo tanto, se desquita cenando. Nada de esto le impide hablar por los codos.

Ya hemos dicho que no busca tanto el gol de remate directo como cazar todos los rebotes y sentenciar en segunda jugada. Mi idioma para el Bayern. Para eso llamaron a Guardiola. Y hoy, Pep ya lo tiene claro. Y sigue, ya en la calle: Ha dejado de llover y sobre la acera de la Maximilien Strasse, el padre pasea en brazos a su hija dormida mientras sigue hablando de diagonales, de centros y de futbolistas liberados para correr. Tanto Guardiola como Lorenzo Buenaventura y, por supuesto, Mona Nemmer, se lo han explicado varias veces a la plantilla.

Los otros pasaron por el Players Lounge, el restaurante de los jugadores, pero incumplieron las recomendaciones nutricionales, y Pep se ha irritado. No concibe que un futbolista profesional desatienda estos aspectos que pueden marcar las diferencias en una temporada larga. Cada sponsor del Bayern dispone en dicha zona de mesas reservadas para sus invitados, que disfrutan de un catering lujoso que sirve el club. Estos encuentros se acaban convirtiendo en grandes eventos sociales, ruidosos y alegres.

El restaurante de los jugadores es un remanso de paz que contrasta fuertemente con el de los patrocinadores: Una vez duchados, los jugadores abandonan el vestuario, cruzan la zona mixta donde les esperan los periodistas para preguntarles acerca del partido, recorren un pasillo interior y suben en ascensor hasta la puerta de su restaurante. Pero, en general, entrenador y familia comparten las dos horas posteriores a los encuentros en el restaurante privado junto al resto de plantilla y amigos.

Su protocolo tras los encuentros es invariable: Sabe jugar por dentro y por fuera. La que concluye ha sido la primera semana normal por dos razones: Pero esta semana ya han abandonado el hotel y cada uno se ha instalado en su domicilio con la familia. Los hijos de Pep han empezado el colegio. Cada club tiene su cultura y su forma de ser.

Es igual lo que sucediera antes. Lo que importa es lo de ahora. Yo debo adaptarme al Bayern, y el Bayern ha de aceptar mi trabajo en el campo y el despacho. Se trata de atacar mucho y conceder muy pocas ocasiones al rival.

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Pep no hizo demasiado caso al dato durante la cena de anoche. Ha repasado una y otra vez los defectos que advierte en sus jugadores: Es una sala muy amplia, habilitada como cine, que se emplea habitualmente para las charlas previas a los partidos. Hoy toca charla posterior, con dos temas: Cuando jugamos fuera del Allianz no hay problema: Tarda menos de cuatro minutos en exponer el asunto. Y emplea los siguientes cinco en hablar del juego: Sois los mejores haciendo esto.

Y quiero deciros otra cosa Y esto no sirve para nada. En todos los deportes de equipo el secreto es cargar mucho un costado para hacer que el contrario bascule. Y cuando hemos conseguido cargar y atraer, entonces debemos resolver por el costado opuesto. Pasarlo para cargar, para atraer y para resolver por el opuesto. Es una de las charlas esenciales de la temporada, una charla fundacional.

Pep da un grito: Llueve tanto que alguien dice que el verano se ha terminado, lo que sirve para que Toni Tapalovic, el entrenador de porteros, bromee con Pep: El jugador le dice, y lo escuchamos en el silencio matinal, que quiere libertad de movimientos, que juega mejor cuando no tiene responsabilidades. A Philipp Lahm puede darle todas las instrucciones que quiera: En menos de dos meses ha pasado de una actitud receptiva y solidaria a otra desafiante y negativa para, nuevamente, mostrarse dispuesto a todo. Es quien mejor presiona del equipo, pone buena cara a todo y tiene una actitud excelente.

Es duro con este y blando con el otro. Busca encontrar la tecla precisa para cada jugador, la que le proyecte a un nivel superior. Hay una mala noticia. Es un golpe duro. Hay otra igual de mala. Antes tiene otro compromiso: Ya tiene decidido hacer cambios: Les explica el ambiente familiar que se vive en el Bayern: Durante unos minutos habla sobre sus jefes: Durante unos minutos sollozan sin consuelo.

Abidal estaba jugando como titular en el equipo monegasco. Cada pocos partidos lo hace. Una y otra vez los repite para interiorizarlos. En la otra punta del campo, siete jugadores se han organizado por su cuenta para ensayar los lanzamientos de penaltis. Lanzan, uno tras otro: El nivel de aciertos es absoluto: En broma, Schweinsteiger dice: Las callejuelas son tan estrechas que hay que pasar casi de perfil. El campanario de la catedral de Friburgo, que mide metros de altura y tiene diecinueve campanas, no descansa.

Los cuartos, las medias, las horas La estrategia parece salirle bien a Guardiola hasta que en el minuto 80 todo se quiebra: Son dos duros golpes. Se pierden dos puntos que, en ese momento y visto el inicio imparable del Borussia Dortmund, parecen vitales en la Bundesliga. Hemos jugado bien, no hay nada que decir ni nada que reprochar a los que han jugado. Y te digo otra: Aunque hoy hayan perdido dos puntos han jugado fabulosamente bien. Si jugamos diez partidos contra este Bayern, y mira la cantidad de jugadores que ha reservado, conseguiremos empatar uno y perderemos los otros nueve.

Pep se ha quedado sin centrocampistas. Contra el Chelsea solo hay un plan: No he tirado ni uno solo en mi vida. El Bayern solo puede empatarla cuando pasan 51 segundos de los minutos reglamentarios. Es un parche, pero no hay alternativa. Kroos, de mediocentro, es un problema mayor, en especial frente a un equipo de Mourinho, especialista en buscar la espalda del mediocentro a base de contragolpes veloces. La final de hoy es el decimosexto enfrentamiento de Guardiola con Mourinho, y hasta el momento el balance le es muy favorable: Compartieron vestuario, entrenamientos, confidencias y conocimientos.

Entre ambos no hay secretos: El Chelsea ataca con agresividad y marca el primer gol de la final mientras los defensas muniqueses se limitan a mirar la jugada rival con una pasividad que irrita a Guardiola. Guardiola tarda lo que se tarda en beber un sorbo de agua. Se levanta como un resorte y, casi pisando el terreno de juego, grita a Kroos: En ese momento se inaugura la etapa de Philipp Lahm como mediocentro del Bayern. Muy lentamente, el Bayern empieza a dominar la final. Ahora, a los 55 minutos de partido, Pep retira a Rafinha del campo e introduce a Javi en busca de mayor profundidad ofensiva.

Sucede justamente lo contrario. Con solo diez jugadores, el equipo de Mourinho vuelve a adelantarse en el marcador, y ahora el reloj corre a su favor. Pierden y queda poco tiempo, pero son los campeones de Europa y van a ir a por el empate. Shaqiri falla una segunda vez. Y surge el mejor Pep, el de las grandes ocasiones, el que deslumbra a su gente.

Les habla sonriendo y relajado, de forma llana, lejos del lenguaje guerrero, como si no estuvieran en una final tensa ni les rodearan decenas de miles de hinchas enfervorizados. Les cuenta una historia de waterpolo. Manel ha sido el mejor jugador del mundo de waterpolo. Lanzaba los penaltis como nadie. Ligeramente separados de ellos, Matthias Sammer y Bastian Schweinsteiger.

El ambiente es silencioso, pero distendido. Y la segunda cosa: Alaba es el primero en ofrecerse. Han elegido ellos mismos. A cada paso que deis: Neuer detiene el quinto lanzamiento del Chelsea, a disparo de Lukaku. Aquellos penaltis le han quitado un gigantesco peso de encima. Pep es muy valiente porque es muy miedoso.

Es decir, los prefiere porque le dan menos miedo. Compensa el miedo con un atrevimiento que, en ocasiones, resulta excesivo. Frente al miedo, una de las virtudes de Guardiola es la clarividencia. Hay que buscar retos en el interior de uno mismo. El entrenador depende de los jugadores y de la forma en que juegan. Porque la suma de los problemas fue superior a la suma de las ilusiones.

Si acaso, tengo que volver a demostrarlo. Es tan extrovertido que acostumbra a dar a sus jugadores cachetes en la cara, collejas o patadas en el culo. Son sus gestos tradicionales, una costumbre que al principio puede sorprender, pero que todos acaban comprendiendo. Cuando quiere expresar una idea, gesticula como un loco. Ellos son la clave, lo verdaderamente importante, y Pep ha aprendido que debe dedicarles el tiempo que haga falta. Casi no dio tiempo a celebrar el triunfo. Solo tiene cuatro jugadores a los que entrenar Starke, Rafinha, Contento y Kirchhoff , que trabajan con el equipo filial.

Guardiola tiene un ojo puesto en la cantera del Bayern. Me explica los detalles de la Bundesliga, de cada club, de cada jugador. Pero sus ratos placenteros son breves y no puede permitirse distracciones. Tus rivales pueden sacarte puntos, pero no demasiados. Que sea una desventaja mentalmente asumible: Se han disputado cuatro jornadas de la Bundesliga y el Bayern es segundo, a dos puntos del Borussia Dortmund, su gran rival. Estoy convencido de que tras la pausa invernal estaremos bien situados. Pep se siente muy a gusto con Uli Hoeness.

Hoeness y Rummenigge tienen problemas. Vollgas, ha dicho Hoeness. Los datos son contundentes: Y estalla la tormenta. El 26 de abril de , Pep y sus jugadores estaban almorzando en el restaurante privado del hotel Eurostars Madrid Tower. Fuera del campo ya me ha ganado. Le regalo su Champions particular fuera del campo, que se la lleve a casa y la disfrute. Las palabras de Pep incendiaron el ambiente previo a la semifinal. Guardiola ha tenido que acostumbrarse a esta nueva cultura y a mediados de septiembre de se encuentra en medio de una tormenta: Siempre le preocuparon mucho los partidos posteriores a las convocatorias de las selecciones nacionales.

Matthias Sammer no tarda en aparecer. Con voz tranquila, pero contundente, dice lo siguiente: Hemos de salir de nuestra zona de confort. Suena como un trueno. Es inevitable que un equipo que lo gana todo, como hizo el Bayern de Heynckes, acumule dos sentimientos: El apoyo mutuo ha sido una constante. El entrenador queda sorprendido con la crudeza del director deportivo, pero lo agradece. Y, de hecho, en la tormenta posterior que se origina en el club, Pep se pone rotundamente del lado de Sammer, al que defiende sin la menor duda.

Me he dado cuenta de que en Alemania, a diferencia de Barcelona, este tipo de reacciones son normales y yo tengo que adaptarme. Sorprende a muchos cuando dice: El partido de ayer le ha desalentado mucho. Los resultados son positivos: Vive de los resultados, como cualquier otro entrenador, pero lo que verdaderamente le hace disfrutar es la manera de jugar. No culpa a los jugadores del Bayern por su bajo rendimiento: Dibuja en su libreta, tacha los dibujos y vuelve a construir ideas sobre el papel. Un paleta es un constructor modesto.

Entonces da ese grito: Si la idea que les explica no les parece consistente se la tumban sin miramientos. Aproximadamente, se trata de lo siguiente: A los lados, Boateng y Dante para que Lahm pueda salir agresivamente a dividir al contrario. Bastian [Schweinsteiger] y Kroos por delante como interiores ofensivos y entonces hacemos el movimiento: Y por delante de todos, un delantero: Es un movimiento horizontal que no conduce a ninguna parte. Es como un guiso sin sal.

En el costado derecho, Robben lleva su juego mayoritariamente hacia fuera, con lo que a Rafinha le queda la parte de dentro del ataque, que es donde se desenvuelve mejor. La idea de los laterales situados en el centro del campo empieza a dar fruto. Ha sido el clic. Las ligas se pierden en los ocho primeros partidos. Guardiola tiene un especial olfato para los momentos, una virtud que no se aprende en la escuela de entrenadores. Pensemos en el Bayern que recibe de Heynckes: No aspira a que sus jugadores lo comprendan todo.

Resulta imprescindible acertar en la forma, el contenido, el volumen y el momento preciso para cada mensaje y cada receptor. Guardiola tiene un problema en este aspecto. A pesar de esta claridad de ideas tiene dificultades para transmitirlas a sus jugadores. Es un problema de exceso de software. El ejemplo opuesto es Philipp Lahm, a quien puede complicar el mensaje tanto como quiera.

No hay entrenamiento en el que no dediquen un cuarto de hora, al finalizar, a discutir movimientos y acciones. No es sencillo seguir su plan. Todo unido puede ser definido como el camino del juego que propone el entrenador. Se corrige con acierto, aunque tarda un cierto tiempo en encontrar la dosis correcta de explicaciones. Esta liga es bestial en materia de contraataques. En la segunda parte lo hemos corregido.

Veo detalles en los jugadores que me hacen pensar que podemos jugar bien. Feliz de la vida. El cambio era necesario: Ahora jugamos diferente y esto es bueno. Lo capta todo de inmediato. Cuando conversamos cara a cara se explica perfectamente. Ya ha concedido una entrevista al Magazin del club. El objetivo de estas semanas es que el equipo atraviese sin dificultades la Oktoberfest: Pero esta noche, al Bayern le ha salido todo bien durante ochenta minutos.

Arjen Robben resume el sentimiento del vestuario: Antes de comparecer ante la prensa, Guardiola tiene tiempo de telefonear a un amigo desde el vestuario: Por descontado, ante la prensa aparece moderado: Schweinsteiger se ha transformado en centrocampista ofensivo. Las molestias ralentizan su juego y le crean inseguridad. A Pep, las piezas clave le han empezado a encajar. Los goles del Bayern han sido de los tres delanteros: Durante casi tres minutos y medio, el Bayern ha encadenado 94 pases en los que han intervenido los diez jugadores del campo.

Han intervenido mucho menos el resto de defensas y el delantero centro: Rio Ferdinand ha dicho: Y ha mostrado otro de sus defectos: El entrenador lleva un mes con el mismo discurso: Por suerte tengo a Lahm, que aunque sea el mejor lateral del mundo puede jugar de lo que sea, incluso de delantero.

No se queda lejos Robben: Normalmente realiza tres por partido: Su charla dura 35 minutos, el doble de lo habitual. Evitar que el equipo se acomode en una potencial zona de confort. Es el primer entrenamiento con cortinas. Bastian Schweinsteiger es el primer jugador en saltar al campo y sorprenderse de la cortina. Ya se ha encerrado en su despacho la tarde anterior para revisar fortalezas y debilidades del rival, y cree saber lo que necesita para ganar. No es algo que pueda entrenarse, pues es bien sabido que las rachas de los goleadores son eso: Por supuesto, Philipp Lahm se alinea de mediocentro.

Roman Grill fue jugador del Bayern II era mediocentro, precisamente y entrenador del equipo juvenil: Hasta que abre la boca y ya no se detiene. Corrige posiciones, pide intensidad, exige y grita, grita y exige. Es otro momento en que el flow colectivo domina todas las acciones: No voy a permitir que jugadores tan buenos como los que tengo caigan en esa mentira Para Arjen Robben solo han sido veinte minutos y se ha dirigido inmediatamente a su rutina diaria de gimnasio: Lorenzo Buenaventura ha mandado a Rafinha a la ducha: Ya no me duele la ingle y esto es otra cosa.

El partidillo se juega de acuerdo con las pautas habituales: Solo se les oye a ellos. Esta es otra norma de la casa: El centro del campo ha necesitado un parche tras otro, pero ese tiempo de oscuridad parece llegar al final, justo cuando los problemas se trasladan a la defensa. Javi no llega a tiempo y Kirchhoff ya ha demostrado demasiadas veces que la contundencia defensiva no es su punto fuerte. Pep y Sammer se parten de risa con las bromas de los goles. Cuando aceleran son bestiales. Con ellos me siento capaz de todo. En los momentos malos nunca hay que pegar una bronca.

En los malos momentos lo que hacemos es corregir posiciones y detalles, nunca abroncar. Y pasa a analizar aspectos positivos y negativos de su equipo: Para mejorar esta faceta, Pep apuesta claramente por retrasar al mediocentro Lahm y colocarlo entre los defensas centrales para propiciar la salida lavolpiana [por el entrenador argentino Ricardo La Volpe]: Explica entonces un rasgo que puede sorprender: Y empieza a pensar en emplear a Robben en todas las zonas del ataque. No es que sea un ganador, que lo es. Un centro lateral que rebase el poste es gol.

Hoy se lo he dicho a Contento: Cuando dejan arriba jugadores descolgados, son muy buenos. Pep desgrana uno por uno los pasos que debe dar cada jugador. Y para facilitar que el contrario se desorganice, Pep busca la superioridad por las zonas centrales: La clase ha sido de tal intensidad que a Pep se le ha abierto el hambre: Este hombre se desgasta mucho porque lo vive todo a mil por hora.

Pero gana y gana partidos. A veces, sin dejar opciones al rival, como el contra el Viktoria Plzen en la Champions o el contra el Augsburg en la Bundesliga. Pep reconoce las dificultades: Su rendimiento estaba siendo muy limitado a causa de las molestias. Guardiola resuelve los problemas con soluciones imaginativas. Rafinha, Contento, Alaba y Lahm. El entrenador no se queja: Quiero que la gente sea feliz desde el primer minuto y no desde el No podemos dedicarnos a las comparaciones.

Manel siempre es el contrapunto: El equipo no tiene respiro en los entrenamientos. No es sorprendente que alguien tan agresivo como Gattuso se asombre por el entrenamiento: Los jugadores ya conocen las pautas de trabajo. Exigiendo siempre un plus. Esto suele durar entre 6 y 10 minutos, dependiendo de la actividad posterior. Esta parte preventiva tiene un tramo general y otro individual.

Siempre lo hacemos tras los partidos: El rondo es la biblia de Pep. El ejercicio a partir del cual se comprende todo su modelo de juego. Hoy toca trabajar la fuerza-resistencia pero a alta intensidad. Con estas directrices paso a organizar un movimiento que cumpla sus necesidades: Y convierto el regreso del ejercicio en algo muy importante. Y regreso al punto de salida. Cuando lo haces tres veces seguidas, una cada segundos, logras el esfuerzo buscado. Cada jugador ha realizado hoy dieciocho disparos dentro de este circuito. Durante el juego no hay un segundo de respiro y Pep corrige de manera constante sobre la marcha.

Hay tac-tac constante entre Lahm y Thiago o entre Kroos y Thiago. Hoy se ha sumado Robben, que casi nunca practica los lanzamientos. A los defensas el entrenador les ha preparado un ejercicio para controlar los contraataques rivales. Y se va con los delanteros para ensayar lanzamientos de esquina. Esa primera media hora es un festival de juego y de ocasiones: Por lo general, Pep es muy intervencionista desde el banquillo. Cuando se pone a hablar de este juego es capaz de perder el sentido del tiempo y que transcurran las horas sin darse cuenta.

Esto puede suceder en cualquier momento. El asunto sobre el que debatir puede ser tan prosaico como el movimiento de un defensa lateral cuando se acerca el extremo del equipo contrario. Ocurre a diario en los entrenamientos. Pero en esa primera media hora de partido contra el City, Pep permanece silencioso y quieto.

Es la primera vez en que Pep muestra que no le molesta en absoluto jugar con otro registro diferente al suyo habitual. Se muestra satisfecho al acabar el encuentro: Estoy sorprendido con el equipo: Al ser un amistoso Pep ha hecho siete cambios: Pep estrena despacho en el Allianz Arena. Un sencillo banco de madera les permite sentarse. La foto de cada jugador corona su taquilla. En el otro, las camillas de los fisioterapeutas. Siempre ha querido estar fuera porque considera que es un espacio reservado a los futbolistas. Le gusta estar tranquilo antes de los partidos, lejos del bullicio del vestuario.

Prefiere mantenerse alejado y concentrado mientras los fisios vendan tobillos y Lorenzo Buenaventura dirige el calentamiento, que siempre es breve e intenso. Empieza su primera Bundesliga. Para el estreno, Guardiola viste un impecable traje gris. El inicio no admite dudas y en apenas 15 minutos el Bayern ya vence por Llega tras una falta sacada por Robben desde el costado, defendida por ocho jugadores del Gladbach y atacada por solo tres del Bayern.

Simboliza otra de las ideas de Guardiola: Con su equipo a pleno rendimiento, Guardiola recibe una sorpresa: Es decir, hace justamente lo opuesto a lo que Guardiola les pide desde hace siete semanas: Uno de sus mejores defensas, el joven Alaba, parece haber olvidado todo lo aprendido. El propio Alaba completa el marcador al transformar un penalti.

Para entonces, el partido se ha convertido en un correcalles, con ambos equipos corriendo arriba y abajo. Pep se rasca la cabeza sin parar porque esto no le gusta nada. El Bayern ha de lanzar dos penaltis para conseguir el gol que cierra el partido Esta vez Guardiola prueba a Shaqiri en el centro del campo, junto a Schweinsteiger y Kroos, pero tampoco logra el control permanente del juego. El Bayern mantiene la capacidad de aplastar al rival: A veces, con Schweinsteiger entre los cuatro: Para Pep, esto es un precepto.

De hecho, lo quiere todo. Guardiola se rasca la cabeza sin parar. Estamos cenando y han llegado las primeras visitas: Ha sido un partido raro, de sensaciones ambivalentes. Acaba de telefonear para pedir que le esperemos para cenar, pero a los 10 minutos vuelve a llamar para advertir de que no puede, que le duele demasiado el pie como para salir a la calle y se queda en el hotel.

El Bayern ha jugado un primer tiempo horrible, atenazado. Y de inmediato el entrenador dispara una de sus grandes explicaciones: Hay que esperar, ha dicho el padre, porque llegan los primeros amigos de Barcelona. Pep solo ha pedido a sus jugadores que sean ellos mismos, sin timidez.

Toma del brazo al amigo americano y le dice: Se le nota a cada segundo que el cuerpo le pide ir arriba y abajo. En esto son unos monstruos. Les gusta correr, les encanta. Que abran a las bandas y centren. Se enorgullece de sus sentimientos: Esto no significa que vaya a volver a entrenar al Barcelona. Ha sido una marea desbocada en la que hemos empezado a percibir los primeros trazos del dibujante Pep. Este es el idioma del Bayern. Hoy dice, sencillamente, que no quiere. La catedral muniquesa es un gigantesco lienzo en blanco. Incluso un amistoso le pone tenso, y es incapaz de comer.

Por lo tanto, se desquita cenando. Nada de esto le impide hablar por los codos. Ya hemos dicho que no busca tanto el gol de remate directo como cazar todos los rebotes y sentenciar en segunda jugada. Mi idioma para el Bayern. Para eso llamaron a Guardiola.


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  • Y hoy, Pep ya lo tiene claro. Y sigue, ya en la calle: Ha dejado de llover y sobre la acera de la Maximilien Strasse, el padre pasea en brazos a su hija dormida mientras sigue hablando de diagonales, de centros y de futbolistas liberados para correr. Tanto Guardiola como Lorenzo Buenaventura y, por supuesto, Mona Nemmer, se lo han explicado varias veces a la plantilla. Los otros pasaron por el Players Lounge, el restaurante de los jugadores, pero incumplieron las recomendaciones nutricionales, y Pep se ha irritado. No concibe que un futbolista profesional desatienda estos aspectos que pueden marcar las diferencias en una temporada larga.

    Cada sponsor del Bayern dispone en dicha zona de mesas reservadas para sus invitados, que disfrutan de un catering lujoso que sirve el club. Estos encuentros se acaban convirtiendo en grandes eventos sociales, ruidosos y alegres. El restaurante de los jugadores es un remanso de paz que contrasta fuertemente con el de los patrocinadores: Una vez duchados, los jugadores abandonan el vestuario, cruzan la zona mixta donde les esperan los periodistas para preguntarles acerca del partido, recorren un pasillo interior y suben en ascensor hasta la puerta de su restaurante.

    Pero, en general, entrenador y familia comparten las dos horas posteriores a los encuentros en el restaurante privado junto al resto de plantilla y amigos. Su protocolo tras los encuentros es invariable: Sabe jugar por dentro y por fuera. La que concluye ha sido la primera semana normal por dos razones: Pero esta semana ya han abandonado el hotel y cada uno se ha instalado en su domicilio con la familia.

    Los hijos de Pep han empezado el colegio. Cada club tiene su cultura y su forma de ser. Es igual lo que sucediera antes. Lo que importa es lo de ahora. Yo debo adaptarme al Bayern, y el Bayern ha de aceptar mi trabajo en el campo y el despacho. Se trata de atacar mucho y conceder muy pocas ocasiones al rival. Pep no hizo demasiado caso al dato durante la cena de anoche. Ha repasado una y otra vez los defectos que advierte en sus jugadores: Es una sala muy amplia, habilitada como cine, que se emplea habitualmente para las charlas previas a los partidos.

    Hoy toca charla posterior, con dos temas: Cuando jugamos fuera del Allianz no hay problema: Tarda menos de cuatro minutos en exponer el asunto. Y emplea los siguientes cinco en hablar del juego: Sois los mejores haciendo esto. Y quiero deciros otra cosa Y esto no sirve para nada. En todos los deportes de equipo el secreto es cargar mucho un costado para hacer que el contrario bascule. Y cuando hemos conseguido cargar y atraer, entonces debemos resolver por el costado opuesto.

    Pasarlo para cargar, para atraer y para resolver por el opuesto. Es una de las charlas esenciales de la temporada, una charla fundacional. Pep da un grito: Llueve tanto que alguien dice que el verano se ha terminado, lo que sirve para que Toni Tapalovic, el entrenador de porteros, bromee con Pep: El jugador le dice, y lo escuchamos en el silencio matinal, que quiere libertad de movimientos, que juega mejor cuando no tiene responsabilidades. A Philipp Lahm puede darle todas las instrucciones que quiera: En menos de dos meses ha pasado de una actitud receptiva y solidaria a otra desafiante y negativa para, nuevamente, mostrarse dispuesto a todo.

    Es quien mejor presiona del equipo, pone buena cara a todo y tiene una actitud excelente. Es duro con este y blando con el otro. Busca encontrar la tecla precisa para cada jugador, la que le proyecte a un nivel superior. Hay una mala noticia.

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    Es un golpe duro. Hay otra igual de mala. Antes tiene otro compromiso: Ya tiene decidido hacer cambios: Les explica el ambiente familiar que se vive en el Bayern: Durante unos minutos habla sobre sus jefes: Durante unos minutos sollozan sin consuelo. Abidal estaba jugando como titular en el equipo monegasco. Cada pocos partidos lo hace. Una y otra vez los repite para interiorizarlos. En la otra punta del campo, siete jugadores se han organizado por su cuenta para ensayar los lanzamientos de penaltis.

    Lanzan, uno tras otro: El nivel de aciertos es absoluto: En broma, Schweinsteiger dice: Las callejuelas son tan estrechas que hay que pasar casi de perfil. El campanario de la catedral de Friburgo, que mide metros de altura y tiene diecinueve campanas, no descansa.

    Los cuartos, las medias, las horas La estrategia parece salirle bien a Guardiola hasta que en el minuto 80 todo se quiebra: Son dos duros golpes. Se pierden dos puntos que, en ese momento y visto el inicio imparable del Borussia Dortmund, parecen vitales en la Bundesliga.

    Hemos jugado bien, no hay nada que decir ni nada que reprochar a los que han jugado. Y te digo otra: Aunque hoy hayan perdido dos puntos han jugado fabulosamente bien. Si jugamos diez partidos contra este Bayern, y mira la cantidad de jugadores que ha reservado, conseguiremos empatar uno y perderemos los otros nueve. Pep se ha quedado sin centrocampistas. Contra el Chelsea solo hay un plan: No he tirado ni uno solo en mi vida. El Bayern solo puede empatarla cuando pasan 51 segundos de los minutos reglamentarios.

    Es un parche, pero no hay alternativa. Kroos, de mediocentro, es un problema mayor, en especial frente a un equipo de Mourinho, especialista en buscar la espalda del mediocentro a base de contragolpes veloces. La final de hoy es el decimosexto enfrentamiento de Guardiola con Mourinho, y hasta el momento el balance le es muy favorable: Compartieron vestuario, entrenamientos, confidencias y conocimientos. Entre ambos no hay secretos: El Chelsea ataca con agresividad y marca el primer gol de la final mientras los defensas muniqueses se limitan a mirar la jugada rival con una pasividad que irrita a Guardiola.

    Guardiola tarda lo que se tarda en beber un sorbo de agua. Se levanta como un resorte y, casi pisando el terreno de juego, grita a Kroos: En ese momento se inaugura la etapa de Philipp Lahm como mediocentro del Bayern. Muy lentamente, el Bayern empieza a dominar la final.

    Ahora, a los 55 minutos de partido, Pep retira a Rafinha del campo e introduce a Javi en busca de mayor profundidad ofensiva. Sucede justamente lo contrario. Con solo diez jugadores, el equipo de Mourinho vuelve a adelantarse en el marcador, y ahora el reloj corre a su favor. Pierden y queda poco tiempo, pero son los campeones de Europa y van a ir a por el empate. Shaqiri falla una segunda vez. Y surge el mejor Pep, el de las grandes ocasiones, el que deslumbra a su gente. Les habla sonriendo y relajado, de forma llana, lejos del lenguaje guerrero, como si no estuvieran en una final tensa ni les rodearan decenas de miles de hinchas enfervorizados.

    Les cuenta una historia de waterpolo. Manel ha sido el mejor jugador del mundo de waterpolo. Lanzaba los penaltis como nadie. Ligeramente separados de ellos, Matthias Sammer y Bastian Schweinsteiger. El ambiente es silencioso, pero distendido. Y la segunda cosa: Alaba es el primero en ofrecerse. Han elegido ellos mismos. A cada paso que deis: Neuer detiene el quinto lanzamiento del Chelsea, a disparo de Lukaku. Aquellos penaltis le han quitado un gigantesco peso de encima. Pep es muy valiente porque es muy miedoso. Es decir, los prefiere porque le dan menos miedo.

    Compensa el miedo con un atrevimiento que, en ocasiones, resulta excesivo. Frente al miedo, una de las virtudes de Guardiola es la clarividencia. Hay que buscar retos en el interior de uno mismo. El entrenador depende de los jugadores y de la forma en que juegan. Porque la suma de los problemas fue superior a la suma de las ilusiones. Si acaso, tengo que volver a demostrarlo. Es tan extrovertido que acostumbra a dar a sus jugadores cachetes en la cara, collejas o patadas en el culo. Son sus gestos tradicionales, una costumbre que al principio puede sorprender, pero que todos acaban comprendiendo.

    Cuando quiere expresar una idea, gesticula como un loco. Ellos son la clave, lo verdaderamente importante, y Pep ha aprendido que debe dedicarles el tiempo que haga falta. Casi no dio tiempo a celebrar el triunfo. Solo tiene cuatro jugadores a los que entrenar Starke, Rafinha, Contento y Kirchhoff , que trabajan con el equipo filial. Guardiola tiene un ojo puesto en la cantera del Bayern. Me explica los detalles de la Bundesliga, de cada club, de cada jugador. Pero sus ratos placenteros son breves y no puede permitirse distracciones.

    Tus rivales pueden sacarte puntos, pero no demasiados. Que sea una desventaja mentalmente asumible: Se han disputado cuatro jornadas de la Bundesliga y el Bayern es segundo, a dos puntos del Borussia Dortmund, su gran rival. Estoy convencido de que tras la pausa invernal estaremos bien situados. Pep se siente muy a gusto con Uli Hoeness. Hoeness y Rummenigge tienen problemas. Vollgas, ha dicho Hoeness. Los datos son contundentes: Y estalla la tormenta.

    El 26 de abril de , Pep y sus jugadores estaban almorzando en el restaurante privado del hotel Eurostars Madrid Tower. Fuera del campo ya me ha ganado. Le regalo su Champions particular fuera del campo, que se la lleve a casa y la disfrute. Las palabras de Pep incendiaron el ambiente previo a la semifinal.

    Guardiola ha tenido que acostumbrarse a esta nueva cultura y a mediados de septiembre de se encuentra en medio de una tormenta: Siempre le preocuparon mucho los partidos posteriores a las convocatorias de las selecciones nacionales. Matthias Sammer no tarda en aparecer. Con voz tranquila, pero contundente, dice lo siguiente: Hemos de salir de nuestra zona de confort.

    Suena como un trueno. Es inevitable que un equipo que lo gana todo, como hizo el Bayern de Heynckes, acumule dos sentimientos: El apoyo mutuo ha sido una constante. El entrenador queda sorprendido con la crudeza del director deportivo, pero lo agradece. Y, de hecho, en la tormenta posterior que se origina en el club, Pep se pone rotundamente del lado de Sammer, al que defiende sin la menor duda. Me he dado cuenta de que en Alemania, a diferencia de Barcelona, este tipo de reacciones son normales y yo tengo que adaptarme. Sorprende a muchos cuando dice: El partido de ayer le ha desalentado mucho.

    Los resultados son positivos: Vive de los resultados, como cualquier otro entrenador, pero lo que verdaderamente le hace disfrutar es la manera de jugar. No culpa a los jugadores del Bayern por su bajo rendimiento: Dibuja en su libreta, tacha los dibujos y vuelve a construir ideas sobre el papel. Un paleta es un constructor modesto. Entonces da ese grito: Si la idea que les explica no les parece consistente se la tumban sin miramientos. Aproximadamente, se trata de lo siguiente: A los lados, Boateng y Dante para que Lahm pueda salir agresivamente a dividir al contrario.

    Bastian [Schweinsteiger] y Kroos por delante como interiores ofensivos y entonces hacemos el movimiento: Y por delante de todos, un delantero: Es un movimiento horizontal que no conduce a ninguna parte. Es como un guiso sin sal. En el costado derecho, Robben lleva su juego mayoritariamente hacia fuera, con lo que a Rafinha le queda la parte de dentro del ataque, que es donde se desenvuelve mejor.

    La idea de los laterales situados en el centro del campo empieza a dar fruto. Ha sido el clic. Las ligas se pierden en los ocho primeros partidos. Guardiola tiene un especial olfato para los momentos, una virtud que no se aprende en la escuela de entrenadores. Pensemos en el Bayern que recibe de Heynckes: No aspira a que sus jugadores lo comprendan todo.

    Resulta imprescindible acertar en la forma, el contenido, el volumen y el momento preciso para cada mensaje y cada receptor. Guardiola tiene un problema en este aspecto. A pesar de esta claridad de ideas tiene dificultades para transmitirlas a sus jugadores. Es un problema de exceso de software. El ejemplo opuesto es Philipp Lahm, a quien puede complicar el mensaje tanto como quiera. No hay entrenamiento en el que no dediquen un cuarto de hora, al finalizar, a discutir movimientos y acciones.

    No es sencillo seguir su plan. Todo unido puede ser definido como el camino del juego que propone el entrenador. Se corrige con acierto, aunque tarda un cierto tiempo en encontrar la dosis correcta de explicaciones. Esta liga es bestial en materia de contraataques. En la segunda parte lo hemos corregido. Veo detalles en los jugadores que me hacen pensar que podemos jugar bien. Feliz de la vida. El cambio era necesario: Ahora jugamos diferente y esto es bueno. Lo capta todo de inmediato. Cuando conversamos cara a cara se explica perfectamente.

    Ya ha concedido una entrevista al Magazin del club. El objetivo de estas semanas es que el equipo atraviese sin dificultades la Oktoberfest: Pero esta noche, al Bayern le ha salido todo bien durante ochenta minutos. Arjen Robben resume el sentimiento del vestuario: Antes de comparecer ante la prensa, Guardiola tiene tiempo de telefonear a un amigo desde el vestuario: Por descontado, ante la prensa aparece moderado: Schweinsteiger se ha transformado en centrocampista ofensivo. Las molestias ralentizan su juego y le crean inseguridad.

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    A Pep, las piezas clave le han empezado a encajar. Los goles del Bayern han sido de los tres delanteros: Durante casi tres minutos y medio, el Bayern ha encadenado 94 pases en los que han intervenido los diez jugadores del campo. Han intervenido mucho menos el resto de defensas y el delantero centro: Rio Ferdinand ha dicho: Y ha mostrado otro de sus defectos: El entrenador lleva un mes con el mismo discurso: Por suerte tengo a Lahm, que aunque sea el mejor lateral del mundo puede jugar de lo que sea, incluso de delantero.

    No se queda lejos Robben: Normalmente realiza tres por partido: Su charla dura 35 minutos, el doble de lo habitual. Evitar que el equipo se acomode en una potencial zona de confort. Es el primer entrenamiento con cortinas. Bastian Schweinsteiger es el primer jugador en saltar al campo y sorprenderse de la cortina. Ya se ha encerrado en su despacho la tarde anterior para revisar fortalezas y debilidades del rival, y cree saber lo que necesita para ganar.

    No es algo que pueda entrenarse, pues es bien sabido que las rachas de los goleadores son eso: Por supuesto, Philipp Lahm se alinea de mediocentro. Roman Grill fue jugador del Bayern II era mediocentro, precisamente y entrenador del equipo juvenil: Hasta que abre la boca y ya no se detiene. Corrige posiciones, pide intensidad, exige y grita, grita y exige. Es otro momento en que el flow colectivo domina todas las acciones: No voy a permitir que jugadores tan buenos como los que tengo caigan en esa mentira Para Arjen Robben solo han sido veinte minutos y se ha dirigido inmediatamente a su rutina diaria de gimnasio: Lorenzo Buenaventura ha mandado a Rafinha a la ducha: Ya no me duele la ingle y esto es otra cosa.

    El partidillo se juega de acuerdo con las pautas habituales: Solo se les oye a ellos. Esta es otra norma de la casa: El centro del campo ha necesitado un parche tras otro, pero ese tiempo de oscuridad parece llegar al final, justo cuando los problemas se trasladan a la defensa. Javi no llega a tiempo y Kirchhoff ya ha demostrado demasiadas veces que la contundencia defensiva no es su punto fuerte.

    Pep y Sammer se parten de risa con las bromas de los goles. Cuando aceleran son bestiales. Con ellos me siento capaz de todo. En los momentos malos nunca hay que pegar una bronca. En los malos momentos lo que hacemos es corregir posiciones y detalles, nunca abroncar. Y pasa a analizar aspectos positivos y negativos de su equipo: Para mejorar esta faceta, Pep apuesta claramente por retrasar al mediocentro Lahm y colocarlo entre los defensas centrales para propiciar la salida lavolpiana [por el entrenador argentino Ricardo La Volpe]: Explica entonces un rasgo que puede sorprender: Y empieza a pensar en emplear a Robben en todas las zonas del ataque.

    No es que sea un ganador, que lo es. Un centro lateral que rebase el poste es gol. Hoy se lo he dicho a Contento: Cuando dejan arriba jugadores descolgados, son muy buenos. Pep desgrana uno por uno los pasos que debe dar cada jugador. Y para facilitar que el contrario se desorganice, Pep busca la superioridad por las zonas centrales: La clase ha sido de tal intensidad que a Pep se le ha abierto el hambre: Este hombre se desgasta mucho porque lo vive todo a mil por hora.

    Pero gana y gana partidos. A veces, sin dejar opciones al rival, como el contra el Viktoria Plzen en la Champions o el contra el Augsburg en la Bundesliga. Pep reconoce las dificultades: Su rendimiento estaba siendo muy limitado a causa de las molestias. Guardiola resuelve los problemas con soluciones imaginativas. Rafinha, Contento, Alaba y Lahm. El entrenador no se queja: Quiero que la gente sea feliz desde el primer minuto y no desde el No podemos dedicarnos a las comparaciones. Manel siempre es el contrapunto: El equipo no tiene respiro en los entrenamientos.

    No es sorprendente que alguien tan agresivo como Gattuso se asombre por el entrenamiento: Los jugadores ya conocen las pautas de trabajo. Exigiendo siempre un plus. Esto suele durar entre 6 y 10 minutos, dependiendo de la actividad posterior. Esta parte preventiva tiene un tramo general y otro individual. Siempre lo hacemos tras los partidos: El rondo es la biblia de Pep. El ejercicio a partir del cual se comprende todo su modelo de juego. Hoy toca trabajar la fuerza-resistencia pero a alta intensidad.

    Con estas directrices paso a organizar un movimiento que cumpla sus necesidades: Y convierto el regreso del ejercicio en algo muy importante. Y regreso al punto de salida. Cuando lo haces tres veces seguidas, una cada segundos, logras el esfuerzo buscado. Cada jugador ha realizado hoy dieciocho disparos dentro de este circuito.

    Durante el juego no hay un segundo de respiro y Pep corrige de manera constante sobre la marcha. Hay tac-tac constante entre Lahm y Thiago o entre Kroos y Thiago. Hoy se ha sumado Robben, que casi nunca practica los lanzamientos. A los defensas el entrenador les ha preparado un ejercicio para controlar los contraataques rivales. Y se va con los delanteros para ensayar lanzamientos de esquina. Y ha llegado la hora de pasar al ataque. Con los siguientes jugadores Guardiola plantea un primer tiempo de control y desgaste del rival: Pero Guardiola tiene una espina clavada muy profundamente, la de la derrota en la Supercopa alemana en su debut.

    Ocurre en los grandes partidos. Y vuelve a ocurrir en Dortmund. A los laterales Rafinha y Alaba los ha mantenido en el exterior como medida protectora, evitando que ayudaran a Lahm en el centro. En el descanso, Guardiola reflexiona y cambia. Los laterales reciben permiso para abandonar la banda y juntarse en el centro del campo. Guardiola huele sangre y dobla la apuesta.

    Control, control, mucho control. No des ni un pase de riesgo. Le mira sonriendo y le dice: Puedes estar muy tranquilo conmigo. Y entra a jugar. No le hace falta: Pocas veces ha dirigido un partido desde el banquillo con semejante clarividencia. El Bayern se dispone a ajusticiar al BVB con las armas propias del rival: Pero, sobre todo, la herencia del partido es una confianza inmensa en sus propias posibilidades. El entrenador se reafirma en su idea de que juntar a los mejores en el centro del campo es una propuesta ganadora.

    El Bayern tiene varias pieles, como los camaleones. No he visto nunca nada igual. Pep ha recibido numerosos elogios por su capacidad de modificar el partido desde la banda, con los cambios de jugadores y de posiciones: El triunfo en Dortmund le reafirma en sus convicciones: Esta es la idea y hay que ir con ella hasta el fin del mundo. No hay que tener dudas.

    No como en el primer tiempo. Para Guardiola fue otro problema: Recuerden aquello que dijo en septiembre: Es un asunto de cabeza. Creen que lo necesitan y eso les va bien para la cabeza. Un gol cada dos partidos. Solo quiero llegar a la pausa invernal con esta ventaja de siete puntos. Esta idea nos condujo hasta el Real Madrid: Era jornada de descanso y solo los lesionados estaban trabajando.

    Voy al campo a visualizar el ejercicio, a ver si consigo verlo claro y podemos ensayarlo bien el martes. Discutiendo con Torrent y Buenaventura, se combinaron en ese instante dos rasgos opuestos de la personalidad de Pep: El 1 de diciembre Pep estaba en la segunda fase de las cinco que emplea: Juegas sin red, todo a noventa minutos. En esa hora y media apenas ha habido pausas para recuperarse.

    Tengo que hablar con Pep. Nos lo jugamos a noventa minutos.


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    • No siente ninguna molestia —precisa Binder—. Me lo ha dicho todo el Bayern. Franck quiere hablar conmigo. Es para salir desde el minuto 1. Augsburgo es una final, Manel, una final. Su carrera en el Bayern, al igual que en el Chelsea o el Real Madrid, se caracterizaba por la discontinuidad a causa de las lesiones. Estaba jugando de manera grandiosa. Tras cada entrenamiento dedicaba otra media hora a ejercicios de movilidad y estiramiento.

      Trabajamos bien, tenemos buenos resultados y estoy contento con los jugadores, pero no jugamos como hemos de jugar. Necesito tener a todos los jugadores y hay que mejorar cosas. En este momento, el Barcelona ya no es el mejor equipo del mundo: Pero ya lo tienen. Hay que ganar por trabajo. Y este equipo sabe de todo: Si tienes un equipo de artistas que saben trabajar y que comprenden que a veces se puede brillar y a veces solo sirve trabajar duro, esto es lo que marca las diferencias de verdad.

      Entonces, lanzan un pase a la espalda de Thiago y Kroos y estamos perdidos. Quiere convencerlo poco a poco de que puede jugar en esa zona, no de manera permanente, sino durante algunos minutos de cada partido. La excelencia es una burbuja. Puedes buscarla tanto como quieras, pero eso aparece solo de vez en cuando. Fue Manuel Pellegrini el encargado de bajarlo al suelo. Le irrita porque una de sus ideas-fuerza es precisamente la opuesta: Y llegaron los errores. La sorpresa no fue que el Bayern ralentizara el juego, sino que el City no lo acelerara.

      Terminado el partido, ellos mismos lo reconocieron. Al contrario, ya saben, las broncas se reservan para las victorias. En las derrotas, calma. A veces hay que perder un partido. Sus jugadores no eran precisamente tontos, sino todo lo contrario: Por descontado, Guardiola no opina lo mismo: Miles y miles de personas por las calles.

      La comodidad de la semifinal se ha repetido en la final contra el Raja, despachada en 20 minutos con goles de Dante y Thiago. Y cuando termina con todo y lo ha explicado en detalle, va y les dice: Solo la derrota en Dortmund impide el pleno absoluto. Dicho de otro modo: En el viaje de regreso a casa, ya con rostro de vacaciones, sus deseos parecen muy simples: Pep se siente libre y feliz en Alemania. Cristina, la esposa de Pep, sigue atendiendo su tienda de ropa y ya ha visitado todas las pinacotecas de la ciudad. Pep la ha adelantado, como promedio, hasta los 45 metros por delante del portero.

      El equipo ha asimilado el concepto: El inicio de la jugada es trascendental para el posterior desarrollo. Y conseguirla en la zona del centro del campo. Asegurar esa superioridad de forma constante le garantiza el dominio de los partidos. Al mismo tiempo, uno de sus grandes esfuerzos ha consistido en adoptar medidas para evitar que la emplearan los rivales. El mix entre ambas ideas. Es la exigencia permanente. El stage llega tras dos semanas completas de vacaciones.

      Es un descanso primordial. En Doha se prepara el segundo round del combate: En Inglaterra ocurre lo contrario: Los jugadores han cumplido centenares de horas de trabajo y han asimilado nuevos conceptos. En todas las sesiones se vive la misma entrega. Y un enorme respeto por su trabajo. Ayer le dije a Pep: El equipo tiene lo principal: Los jugadores han asimilado los conceptos que durante seis meses les ha explicado el entrenador, que a su vez ha adaptado muchas de sus ideas a la plantilla que dirige.

      La cabeza de los jugadores estaba embotada. Pero la hemos encontrado. Pero en Stuttgart casi nada ha salido como espera el entrenador: Se adelanta el Stuttgart en el marcador a la media hora de partido y el Bayern ha empeorado. Pep ha cambiado el partido. La propuesta de Pep ha supuesto un cambio radical en su tradicional sistema de juego. Cuando se lo pregunto al acabar el partido, ni se inmuta: Pep ha conseguido cambiar el partido por dos razones: Y hay un tercer factor: Pep ni le escucha porque ya estaba pensando en los siguientes partidos.

      Hay que seleccionar muy bien los esfuerzos a partir de ahora. Thiago copa las portadas y los elogios, pero toca volver a reiniciar el ciclo: Las tres charlas por partido siguen siempre las mismas pautas. Hasta ese instante, los jugadores no la conocen. Por ejemplo, David [Alaba], en el partido de hoy no subas demasiado porque el extremo derecho del Stuttgart [Martin Harnik] te puede castigar. Pero a partir de este punto, chicos, los responsables sois vosotros. Siempre va por delante. Son dos mundos diferentes.

      Necesitas, por lo tanto, transmitir a los jugadores muchas correcciones que durante el partido no les puedes hacer llegar. Si dispones de una semana completa de entrenamientos puedes preparar una serie de ejercicios correctores. De este modo, al terminar el partido dispone de todas las acciones concretas de cada jugador, es decir, todas las situaciones en las que ha participado, y sabe si las decisiones que el jugador ha tomado en cada momento han sido las adecuadas o no. Para cada jugador se abre una carpeta de archivo para guardar todas las acciones descritas y anotadas. Al terminar se lo cargamos en su ordenador.

      La liga alemana graba los partidos de todos los equipos de la Bundesliga y la 2. Tras analizar esos cinco o seis partidos, Planchart prepara un informe para Pep, por conceptos y por jugadas. Cinco minutos antes del descanso, archiva el programa y completa el primer tiempo desde el despacho de Pep. Es decir, unas diez jugadas en total, breves y concretas. Lo primero es la pregunta de Pep. Llega a su despacho y pregunta: Porque desde arriba se ven cosas diferentes, con una perspectiva distinta. Le respondo y escucha atentamente.

      Pep escucha siempre y analiza, habla con Torrent de posibles soluciones para corregir defectos o para revolucionar el partido. Anota esos cuatro o cinco conceptos que quiere corregir y entra en el vestuario de los jugadores. Y vuelven al campo. Hace siete semanas que el Bayern no pisa su estadio y en tan poco tiempo han cambiado bastantes cosas. En este periodo de tiempo, Thiago se ha convertido en la imagen del Bayern aplastante: Recuerda lo que hizo en Dortmund: Las circunstancias le han impulsado a ello. Y Lahm le ayuda mucho porque aporta fluidez.

      Ha habido muchas rotaciones: En el Allianz Arena: Torrent lo atribuye al cambio vivido durante la pausa invernal: Catar fue un boom, un multiplicador. Guardiola se muestra un poco menos satisfecho que su ayudante: El otro gran factor del mes de febrero es la disputa de manera continuada de partidos: Hay que concentrarse solo en el paso siguiente.

      Siempre serios, siempre concentrados. Hay que olvidarse de todo: Pep lo tiene claro: Decir, por ejemplo, que es obsesivo. He hablado con mucha gente acerca de esa personalidad: Cada cual a su manera, todos coinciden en la complejidad de Pep, en la variedad de sus aristas. Sin duda, Pep es obsesivo. Persistente, esforzado y trabajador hasta el estajanovismo. Es impulsivo y reflexivo a la vez. Es valiente y miedoso.

      Posee una clarividencia elevada. Es brillante, pero se entrega al trabajo como si no tuviera el menor talento. Intenso hasta el agotamiento. Es minucioso y severo. Vehemente, agudo y generoso. Cuando quiere es jovial. Es perspicaz y corrosivo. Pep es como una cebolla con mil capas, todas ellas distintas, lo que produce el efecto de hallarnos ante un individuo complejo y de vitalidad inabarcable, ante el que fracasamos si pretendemos definirlo en su totalidad. Ni a utilizar palabras rimbombantes. Es llano y simple, de palabras sencillas.

      Los jugadores han aprendido todas las lecciones. En serio te lo digo: Aprovecho el momento tan excelente de juego que vive el equipo para hablar con varios expertos. Y no tiene la menor duda sobre las causas de la mejora en el juego: Pep siempre tiene muy claro lo que quiere. Pero el cambio necesitaba tiempo. Creo que el detonante se produjo en Marrakech, tras ganar el Mundial de Clubes. Pero fue una ruptura.

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      Una vida demasiado corta Robert Enke: Ein allzu kurzes Leben. Pero la actitud humilde de los jugadores, siempre dispuestos a aprender, me ha sorprendido. Porque en algunos casos el cambio ha sido radical, ha sido como irse a vivir al extranjero. Por los resultados, pero sobre todo por la manera de jugar: